EL LIBRO DE VUELTA A CASA

Historia de una foto

Marcelo y María de las Victorias son dos de los protagonistas del libro De vuelta a casa, historias de hijos y nietos restituidos. Cualquiera de sus compañeritos de la guardería montonera en La Habana, Cuba, podría haber corrido la misma suerte. Pero les tocó a ellos. Sus padres, Orlando Ruiz y Silvia Dameri, eran militantes exiliados en Suiza que eligieron sumarse a la Contraofensiva Montonera de 1979, entrenaron en España y en el Líbano mientras sus hijos compartían días de juegos con los hijos de sus compañeros en la primera casa preparada para cuidarlos mientras, como les explicaban, sus padres se ocupaban de “la revolución”.
La foto es de 1979. Fue sacada en las escalinatas de la primera guardería ya que luego se mudaron de casa. Ahí está la primera camada de chicos que vivieron al cuidado de militantes montoneros y de mujeres cubanas. Los mayorcitos, como los adultos, hacen la V de la victoria montonera con sus dedos índice y mayor en alto.
La Organización contaba con la asistencia del gobierno de Fidel Castro y por eso el secretario general y los números dos y tres visitaban seguido a los chicos cuando coincidían en Cuba para alguna reunión.
Mario Eduardo Firmenich, exiliado en la isla y a resguardo de lo que ocurría en la Argentina, tiene en su falda a María de las Victorias. Su hermanito está parado a la derecha con un jardinero y sin remera. También como se ve en la foto Fernando Vaca Narvaja visitaba a los chicos. Apenas visible en la imagen está Amor Perdía con un vestido floreado, esposa de Roberto Cirilo Perdía, el encargado del reclutamiento de soldados para los operativos del 79. La mujer asumió el delicado rol de cuidar a los chicos que debían ser hospitalizados, muchas veces por el contagio de algún virus caribeño. Ocupaba el lugar de la mamá de los chicos, pero no lo era. Como también lo hacían Pancho (de anteojos oscuros, arriba, en el centro) y Laura (con vestido rojo y trenzas en la cabeza, a la izquierda) que fueron los encargados en muchos casos de llevar a los chicos desde España hacia la isla.
Como éste, hay muchos registros fotográficos de los niños (bebés muy pequeños y niños mayores como los hijos de Perdía, Firmenich, Mario Montoto y del dirigente sindical Armando Croatto.
Cuando posaban todos sonrientes para las fotos usaban nombres de guerra y pocos conocían las verdaderas identidades de los demás. Por eso al publicarse esta foto en el libro para el que María de las Victorias y Marcelo dieron su testimonio (él habló por primera y única vez) fueron reconocidos y contactados por algunos de los que conocieron a sus papás y a ellos mismos. Los vieron en Suiza, en España, en el Líbano, en Cuba y luego en México, último país en el que estuvieron luego de que por fin Silvia Dameri retirara a sus niños de la guardería con la promesa de no volverlos a dejar nunca más. De México los Ruiz Dameri partieron hacia la Argentina. Silvia o “Victoria” estaba embarazada por tercera vez. Marcelo tenía poco más de tres años y su hermana dos.
Según consta en el informe de inteligencia número 02 elaborado por el Grupo de Tareas 3.3. de la Escuela de Mecánica de la Armada, los cuatro fueron interceptados y detenidos el 4 de junio de 1980 a las 17.15 en zona de frontera.
No lo dice el documento reservado, pero varios testigos declararon ante la Justicia y lo cuentan en el libro que los vieron en las salas de tortura y en el sótano de la ESMA. También asistieron al nacimiento de la beba, Laura, último niño nacido en cautiverio del que se tenga constancia.
Los chicos, que ya eran grandes, recuerdan algunas de sus vivencias en el mayor centro clandestino de detención y tortura, tanto como el tiempo que pasaron en la Quinta Pacheco y el posterior abandono de Marcelo en Córdoba y Victoria en Rosario.
Algunos de los otros niños de la foto de la guardería los recuerdan a ellos. Algunos tienen a sus papás desaparecidos. Otros no. Los papás de Marcelo y María de las Victorias continúan desaparecidos. Los niños, ya adultos, se reencontraron en el año 2000 y se reconocieron como hermanos. A su hermana Laura la conocieron, por fin, hace pocos meses. Todavía esperan que ella los reconozca como hermanos. La crió el ex prefecto Juan Azic, denunciado por su actuación como represor en la ESMA.

http://www.revistadebate.com.ar/2008/11/28/1377.php