| Revista Día 8 –
31 de diciembre de 2004
Así lo hice yo
“Escribí cien
capítulos y los guardé casi dos años”
por Daniel Balmaceda
El primer bosquejo de “Espadas y corazones”
ya cumplió cinco años y se conserva perdido en un
cuaderno con espirales. Allí iba volcando títulos
de historias que formarían parte del libro. Pero, ¿quería
escribirlo o apenas me conformaba con planearlo? Cerré el
cuaderno y en la computadora disparé el relato del día
que el Almirante Brown quiso suicidarse, lanzándose desde
un tercer piso. Luego llegó Mansilla, cuando fue a la casa
de sus suegros para devolver a su mujer. Y San Martín, asaltado
por forajidos. Y Moreno, disfrazándose de cura. Ya no había
nada que pudiera detenerme y ese era el problema; nada podía
detenerme porque siempre aparecía una historia que quería
contar. Entonces, con más de cien capítulos escritos,
resolví dejar que se estaciones, como un buen vino. Quería
tomar suficiente distancia del texto para poder leerlo con objetividad.
Un año y medio pasó hasta que volví a abrir
el archivo. Le descubrí problemas por todas partes y trabajé
para poder resolverlos. Hoy ya está en condiciones de ser
acompañado por un buen vino.
|