Un libro sobre la Justicia analiza renovación
"a medida" durante la
gestión de Kirchner.
BUENOS AIRES, oct 25 (DyN) - El libro "Justicia
Era Kirchner, la construcción de un poder a medida"
comenzó a provocar reacciones en los ámbitos tribunalicios,
sobre todo a partir de sus alusiones a "los antiguos jueces
federales que sobreviven gracias a su capacidad de reciclarse ideológica
y políticamente" y el análisis de casos la denuncia
por enriquecimiento ilícito del actual presidente y los fondos
de Santa Cruz depositados en el exterior.
El trabajo, en rigor una investigación periodística
de Pablo Abiad y Mariano Thieberger, forma parte de la colección
"Historia Urgente", que viene publicando la editorial
Marea.
En sus 382 páginas, los periodistas parten de la premisa
que indica que "la construcción de una Justicia adicta,
alineada, permeable, parece inherente al poder de turno en la Argentina",
pero se centra en el período que va desde la crisis de finales
de 2001 hasta el delineamiento de un nuevo Poder Judicial durante
el gobierno de Néstor Kirchner.
Los autores definen a la impronta del actual gobierno como "un
estilo que intenta conjugar la búsqueda de una justicia prestigiosa
pero ideológicamente amiga, depurada de los vicios de los
90 pero domesticada para no perjudicar los planes del nuevo poder".
"Una renovación a tono con los vientos que soplan desde
el sur", anuncia la obra, que se define como un relato "exhaustivamente
documentado sobre esta transición", que va de la Justicia
en tiempos de Carlos Menem a la actual, con renovación de
la Corte Suprema incluida.
Especialmente crítico en la segunda parte, subtitulada "Una
Justicia siempre amigable", el libro se centra en algunos de
los puntos más espinosos de los últimos dos años
y medio, que coinciden con el mandato de Kirchner.
Ese final del libro analiza "La prosperidad de los Kirchner:
un caso cerrado" y "La danza de la fortuna de Santa Cruz",
pero también embiste sobre "Alberto Fernández,
el guardián de los fondos reservados", y recurre a un
juego de palabras para describir que "los jueces menemistas
son 'malos'; los jueces menemistas son 'buenos'; los jueces nuevos
no son menemistas".
El libro se insinúa provocador desde su portada: un par de
mocasines -del tipo de los que suele usar el presidente Kirchner-
rodean a un martillo, ícono de la Justicia, sobre un fondo
color rojo.
NOE JN
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