Diario La Capital de Mar del Plata – 27 de junio de 2004

 

Una investigación ponderable de Osvaldo Bazán

Historia de la homosexualidad en la Argentina
por Sebastián Jorgi

 

Osvaldo Bazán, el autor de esta investigación-ensayo publicada por Marea Editorial, abarca el tema de la homosexualidad en la Argentina desde la Conquista de América hasta el ya entrado reciente siglo XXI. Así, la sodomía, las matanzas, los inquisidores y los indígenas salen a la luz en esta cuestión de la homosexualidad, con una cantidad inobjetable de documentos, actas y decretos, como aquel del siglo XII en Inglaterra: “Las personas que habían mantenido relaciones sexuales con judíos, niños y miembros de su propio sexo deben ser enterradas vivas”. Y la voz discordante y valiente habrá de ser la de Bartolomé de las Casas, que se revela cuando algunos indígenas (aparentemente vestidos en “enaguas”) son acusados de sodomía y echados a los perros, siendo despedazados por éstos. Estos actos de “purificación” y matanzas propiamente hechas –más que dichas– pueden constatarse en este enjundioso, pormenorizado trabajo de investigación. También en la zona tupiguaraní se cocían habas: el antropólogo Pierre Clastres cuenta que entre los guaycurúes había un hombre que hacía las labores de las mujeres, conviviendo con ellas en estos quehaceres, y un tal llamado Krembegin que se encerraba en su choza con otros en espasmos de lujuria a gritos. Así, nos enteramos de que ciudades míticas como la desaparecida Esteca o en lugares de la Patagonia, la práctica de la sodomía era vox populi.
Y el “pecado nefando” continuaba, ya que el recorrido será largo, pasando por los unitarios y federales, la mazorca, el cuento El Matadero de Esteban Echeverría, La Refalosa de Hilario Ascasubi, el mito sobre Belgrano, quien dijo: “Que soy de estado soltero ni tengo ascendiente ni descendiente”. A este respecto aclara Osvaldo Bazán que Manuel Belgrano murió en 1820 y que la homosexualidad es un concepto posterior y contundente, agrega: “No hay ningún dato concreto que permita hablar de homosexualidad en Belgrano, ni sus modales, ni su íntima amistad con su médico John Redhead son prueba de nada”.
El desmenuzamiento de datos, noticias, archivos, bibliografías, repasan la generación del ‘80, el higienismo “científico” (Ingenieros, Ramos Mejía, quienes apuntaban constantemente contra los pederastas), las inversiones sexuales congénitas como los casos de Manón y de Rosita de La Plata o invertidos por decadencia mental o la Bella Otero que paseaba con su carruaje en la ambigua Buenos Aires de fin de siglo XIX. Otros capítulos más que interesantes serán el del bajo fondo y el tango, la inmigración y el anarquismo, el extraño caso de Dafne Vaccari (la mujer hombre), escándalos en la Escuela Superior de Guerra, el peón-mujer, hasta llegar hasta nuestros días, en que la homosexualidad es legalizada en matrimonio (unión civil entre César Cigliutti y Marcelo Suntheim).
No es mi deseo seguir los jugosos capítulos que continúan en Historia de la homosexualidad en la Argentina (El nacionalismo, golpes militares, Onganía y los 60, La dictadura del llamado Proceso y La restauración democrática), no porque no los quiera seguir comentando. No, es más: recomiendo la lectura y relectura de este en sayo-investigación o viceversa, que ilumina con precisiones y asertos sociológicos sobre un tema ubicado siempre en la controversia. El interesado en la cuestión homosexual, solito se irá internando en la narratio de este compañero periodista, nacido en 1963 en Salto Grande (Santa Fe).
Para terminar esta nota bibliográfica, vaya mi recuerdo para Oscar Hermes Viliordo, poeta y periodista, al que conocí y traté en amistad pese a la diferencia generacional. Porque Oscar Hermes figura en este trabajo de Osvaldo Bazán –como también figuran otros hombres públicos–, quien ha sabido rescatar la cuestión de la homosexualidad en diferentes etapas de nuestra historia, casi siempre cruentas y conflictivas, plenificada en índices acusadores o en prejuiciosas discriminaciones.
Un libro revelador.