| Lecturas - Evocación del
Che Guevara
La génesis de un mito
Eduardo Barcelona
Testimonio, de Carlos Calica Ferrer. Editorial
Marea, Buenos Aires, 2005, 217 páginas, $ 30.
"De Ernesto al Che" pone en foco
un relato que aporta datos significativos para comprender cómo
se fue forjando desde su infancia y durante parte de su juventud
la personalidad de quien luego se convertiría en un mito
revolucionario.
Inscripto en la serie de libros biográficos e históricos
sobre la vida y obra del Che Guevara, el volumen sobrevuela los
recuerdos del amigo de la niñez, la adolescencia y la primera
juventud, desde que ambos se conocieron en Alta Gracia, Córdoba,
hasta el final del segundo viaje por América latina.
Calica lo dejó a Ernesto Guevara en Venezuela. Fue la última
vez que se vieron, en octubre de 1953. A partir de allí,
Ernesto comenzó la vida del Che.
El libro da cuenta de ese tiempo en la serranía cordobesa
donde ambos amigos compartieron -en el marco de familias que tenían
la misma mirada ético-política- momentos inolvidables.
El amigo del Che revela la intimidad de esos días desde la
perspectiva de una barra de amigos que acompañó la
fantasía aventurera de ese joven audaz llamado a ser uno
de los personajes más célebres del siglo XX.
En la recreación de la infancia de Guevara, cobran relieve
las discusiones acaloradas de la familia, "que por momentos
parecían que se sacaban los ojos por el tema más nimio
en las sobremesas y luego, finalizado el debate, regresaba como
si nada el tono cariñoso entre hermanos y padres", dice
Ferrer.
El libro incluye fotografías y documentos como el certificado
de las materias de medicina rendidas por el Che Guevara con la firma
del entonces decano de la facultad de Medicina de la Universidad
de Buenos Aires, Jorge Taiana, "que fue el médico personal
de Perón y atendió al fundador del justicialismo en
su lecho de muerte", apunta "Calica".
Entre otros temas, el texto explicita cómo fue cambiando
el Che su mirada sobre Perón. Según Ferrer, "hay
que pensar que los Guevara estaban totalmente en contra del peronismo.
Durante el segundo viaje por América latina, uno se iba dando
cuenta en el camino que Ernesto pulía un poco más
la figura de Perón".
"Antes del viaje, en la Argentina el 95 por ciento de los universitarios
eran antiperonistas -recuerda el autor-. Ernesto tenía una
posición más amplia. Pero no podía dejar de
ver la persecuta a los estudiantes, los problemas que había
en Córdoba, cuando la policía ingresaba en el barrio
Clínicas, experiencias que marcaron su rechazo al gobierno
de Perón".
En ese momento, "estábamos muy influidos por las familias
y por los amigos que decían que lo de la justicia social
era una iniciativa del socialismo aplicada por Perón. El
viaje ayudó al Che a aclarar el panorama, además del
contacto con gente del peronismo que estuvo en la isla".
El texto se detiene en el padre y la madre de Guevara para delinear
las influencias que recibió Guevara desde chico y que lo
llevaron luego a convertirse en el Che.
"El padre era un poco aventurero. Tenía un astillero
de yates con un pariente, Germán Frers. Un día se
olvidaron de pagar el seguro, se incendió el astillero y
quedaron en la vía. El hecho de que fueran a Misiones a trabajar
era una aventura. Y Celia, la madre, como lo dijo ella un día,
no lo quiso criar entre algodones por su asma", recuerda "Calica".
"Celia pensaba que si le daba un ataque de asma en cualquier
lugar era lo mismo que si lo atacaba en su casa. Y creía
que si esto le pasaba en medio del bosque con los amigos, entre
todos lo ayudarían", relata el amigo del Che.
La narración deja en evidencia la extraordinaria fuerza de
voluntad de Guevara, que para emprender cualquier acción
debía sobreponerse al asma. La enfermedad fue sinónimo
de parálisis en las décadas del 30, 40 y 50 en la
Argentina.
Para Ferrer, "el Che tenía muchas inquietudes, le salían
de adentro las ganas de conocer. Era un aventurero en el buen sentido.
Eso le salía del alma".
http://www.lacapital.com.ar/2006/05/28/seniales/noticia_296454.shtml
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