...y un día Nico
se fue,
Es la historia de un amor como no hay otro igual
La primera novela de Osvaldo Bazán acaba
de ser reeditada para felicidad de quienes queríamos leerla
y no la conseguíamos.
por Martín Araujo
En versión corregida y aumentada, con prólogo
de Daniel Balderston -destacado catedrático americano-, ilustraciones
y un bonito diseño de Pablo Temes, ...y un día Nico
se fue ve la calle nuevamente, a través de la editorial Marea.
La historia que Bazán nos entrega no esconde
grandes secretos; su argumento es una de las estructuras más
clásicas de la Literatura: el arco que describe una historia
de amor, desde su inicio hasta su ocaso. En todo caso, el secreto
es simplemente lo ameno de la narración, la facilidad con
la que uno puede identificarse con los personajes y el conflicto.
Sobre todo pensando en el momento fuerte de la novela -la parte
del final-, donde la emoción se afinca más, recorriendo
la desilusión, la pérdida… pero con un humor
que desmonta esa mínima tragedia que suele ser nuestra existencia.
Osvaldo conoce a Nico y se enamoran en el acto (el autor lo describe
como “física y química” y habla de los
peluches y los Snoopys y de todas esas cosas con las que asociamos
el “ahhh” enamorado). Pero Nico es menor de edad y eso
trae problemas: su familia lo echa, luego lo rescata, lo niega,
lo secuestra, la madre va a buscarlo a casa de Bazán con
un arma, etc. En fin: así es como la pareja inicia una convivencia
con amor y abolladuras. En ese estar juntos transitan viajes, las
búsquedas interiores, la risa cotidiana, de la misma manera
que también los miedos o el aburrimiento. Bah, esa balanza
que es la vida de toda pareja… Y así hasta completar
seis dichosos años. Así, hasta que un día Nico,
sencillamente, se va. Osvaldo le echa la culpa a la comida: intuye
que Nico comió algo que le cayó mal, se rayó
y lo dejó. No puede explicarse de otra manera lo que pasó.
Pero Nico no está más: no le habla, no atiende el
teléfono, le dice que se cansó, que ya fue…
Abandonado, Osvaldo hace guardias con su auto, lo busca, lo llama,
llora y llora y llora. Pero Nico no vuelve, ni volverá en
toda la novela.
Lo que en primera persona nos cuenta Bazán es la más
simple y la más difícil de todas las historias: la
que está al borde de la cursilería, qué digo,
es esa que se empapa en ella para mostrarnos con gracia la belleza
del corazón humano. ¿Cómo se puede contar si
no la Gran Historia del Amor, de ese Amor que llega y nos rompe,
nos cambia para siempre, nos eleva? El autor desnuda su love story
en estas doscientas páginas para exorcizarla, para crecer
y para hacerla universal.
Balderston en el prólogo apunta algo importante: ...y un
día Nico se fue es la historia de amor de dos hombres pero
es también –y no es menor este núcleo–
la de su contexto: la familia, los amigos, el trabajo, el país.
La novela termina completando un gran mural en el que la situación
de la pareja queda establecida no como una isla sino como parte
de ese complejo que es la vida.
Por otra parte, la novela se baja de todas las pretensiones de Gran
Literatura a la que muchos escritores jóvenes se suben. Apela
a un lector con competencias no necesariamente literarias, sino
sociales (modismos, lugares, músicas, tics cómplices,
etc.), lo que lo acerca a un público múltiple, ese
al que a veces los escritores le dan la espalda con asco.
Yo hubiera pagado cualquier dinero por esta novela en mi adolescencia,
me hubiera explicado algunas cosas que me ha costado arduamente
aprender solo. En ese sentido siento que es una lectura iniciática,
una novela que puede ser muy útil para los jóvenes
(pensando en una lectura política, me animaría a decir
forjadora de identidad). ...y un día Nico se fue tiene el
encanto de narrativas como la de Marcelo Birmajer o la de Pablo
De Santis, autores con los que Bazán está generacionalmente
emparentado.
Del autor podemos decir que muchos lo conocerán por su trabajo
en diversos programas televisivos, aunque Osvaldo Bazán también
incursionó en otros medios como periodista. Como escritor
publicó además otra novela, La más maravillosa
música. Una historia de amor peronista (Perfil, 2002) y un
libro de investigación bastante renombrado, Historia de la
homosexualidad en la Argentina. De la Conquista de América
al siglo XXI (Marea, 2004). En este momento podemos verlo por la
pantalla de TN, los domingos a las 22 horas, haciendo “Se
fueron todos”, un interesante programa de entrevistas.
Por si no quedó claro: es una verdadera alegría entrar
a una librería (qué linda la rima) y encontrar ...y
un día Nico se fue.
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