| Mitos y realidades de los dueños de la
Patagonia
por Julieta Grosso
Mientras versiones recurrentes sostienen que
algunos de los hombres más ricos del planeta se dedican a comprar grandes extensiones
en la Patagonia para disputarle al Estado argentino los recursos
naturales de la región, el periodista Gonzalo Sánchez
acaba de publicar “La Patagonia vendida”, donde asegura
que la mayoría de estas operaciones tienen fines recreativos
y hasta ecológicos.
El fantasma de la extranjerización de la Patagonia no es
nuevo, pero cada tanto se agiganta con algún rumor que le
asigna una nueva tajada de territorio a un propietario de renombre
internacional, que se suma sistemáticamente a la lista iniciada
por el italiano Luciano Benetton y el empresario norteamericano
Ted Turner.
¿Qué destino le espera a la Patagonia? ¿Llegará a
convertirse en un refugio para extranjeros ricos con leyes propias
y privilegios para pocos? ¿Se apropiarán de los valiosos
recursos naturales que anidan en las tierras y los explotarán
en provecho de sus países de origen?
Una larga investigación
“Hay mucha información falsa, tergiversada e inexacta
circulando por internet. Por un lado, está la idea del despojo
de la tierra, de que los estranjeros están comprando toda
la Patagonia. Eso no es tan así y admite muchos matices.
Los extranjeros pueden comprar lo que quieren, pero hay muchísimo
territorio fiscal en esa zona que el Estado podría administrar
de una manera más provechosa”, destacó Sánchez.
“Con un plan adecuado de manejo de la tierra podría
haber lugar para todos, pero al mismo tiempo se podrían
cobrar gravámenes importantes al forastero que quiere venir
e instalarse en el suelo argentino. Los medios de comunicación
han construido esa teoría del despojo, pero no dicen que
Turner o Tompkins les compraron tierra a privados y no al Estado”,
analizó.
Decidido a confrontar mito y realidad en torno
a esta cuestión,
el periodista Gonzalo Sánchez emprendió hace dos
años y medio una investigación que incluyó un
minucioso zafari geográfico y entrevistas con los cuatro
magnates señalados como los mayores compradores de territorio
patagónico: el resultado de este trabajo se puede apreciar
en “La Patagonia vendida”, recién publicada
por Marea Editorial.
“No sólo me llamó la atención el hecho
de que estos empresarios multimillonarios estaban comprando cada
vez mayores extensiones de tierra, sino que lo hicieran sin ningún
tipo de traba, dado que no existe marco legal para regular sus
operaciones inmobiliarias”, señaló Sánchez.
“La idea inicial era contar quiénes son estos hombres,
qué compraron en el sur del país y cómo llegaron,
pero además quiénes fueron sus intermediarios, cómo
conocieron la Patagonia y cuáles son sus planes -indicó-.
Al cabo de la investigación, llegué a la conclusión
de que estos personajes no son tan malos, aunque esto tampoco quiere
decir que sean tan buenos”.
Los compradores y sus intenciones
Los protagonistas de la investigación son el empresario
multimediático Ted Turner, propietario de las señales
CNN y TNT, y conocido por su afición a la pesca de truchas;
el británico Joseph Lewis, dueño de las tierras que
bordean el lago Escondido; el filántropo norteamericano
Douglas Tompkins, apodado “el dueño del agua”;
y el empresario textil italiano Luciano Benetton, el mayor propietario
privado de tierras en la Argentina.
“Creo que si bien persiguen distintos objetivos, a todos
los fascina lo mismo: instalarse en un lugar único por sus
bellezas naturales y por sus recursos, comprar tierra maravillosa
a un costo bajísimo y sentirse el primer hombre en una región
prácticamente despoblada, donde está todo por hacerse”,
explicó.
“La Patagonia es argentina sólo por casualidad”.
La frase que abre el libro, puesta en boca
de un viejo hacendado que le vendió a un magnate norteamericano sus tierras emplazadas
en el medio de un bosque de arrayanes, ilustra la complejidad de
un fenómeno que ha sido posible, entre otros aspectos, merced
a las deficiencias de la legislación argentina.
“Durante muchos años, los gobiernos locales le dieron
la espalda, mientras viajeros llegados de todo el mundo se asentaban
para poblarla. Los primeros hombres fueron salesianos llevando
la cruz, ingleses decididos a gobernar el comercio marítimo,
daneses, galeses, polacos y chilenos. Los argentinos comenzaron
a poblarla mucho tiempo después”, indicó.
“Ahora pasa algo parecido: quienes pusieron rumbo sur, son
los hombres más ricos de la tierra y pareciera que los argentinos,
otra vez, nos acordamos tarde. La Patagonia, más allá de
esto, es increíble y fabulosa y creo que se puede coexistir
plenamente con los nuevos vecinos”, acotó.
Sánchez intenta desactivar las versiones según las
cuales algunos de los magnates extranjeros que compraron tierras
en la Patagonia intentan quitarle control al país con la
excusa de la preservación ambiental.
“Los argentinos somos especialistas en inventar paranoias.
Hoy por hoy, nadie está envasando agua mineral como echaron
a correr algunos rumores. Por otro lado, no creo que expropiar
sea una solución, aunque me parece que la discusión
recién empieza”, opinó Sánchez.
http://www.noticiasnet.com.ar/d06_10_06_opiniones.htm
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