Argentina/DD.HH.:
sacerdote en silencio
En un hecho histórico, este jueves comenzó en Argentina
el primer juicio contra un sacerdote por presuntas violaciones
de los derechos humanos durante el último gobierno militar
(1976-1983).
En el banquillo de los acusados se sentó el ex capellán
de la policía de la provincia de Buenos Aires, Christian
Von Wernich, acusado de actuar en varios centros clandestinos de
detención y de participar en 42 secuestros, 31 casos de
torturas y siete homicidios.
En la primera jornada del juicio Von Wernich
se leyeron todos los cargos en su contra y él, que niega todos los cargos,
se negó a declarar.
Para evitar que fuera agredido por los presentes,
entre ellos ex víctimas de la represión ilegal y representantes
de grupos de derechos humanos, el ex capellán fue ubicado
detrás de un vidrio blindado, además de llevar chaleco
antibalas, en medio de un amplio operativo de seguridad.
Grupos de izquierda esperaban afuera del tribunal
detrás
de un vallado colocado por la policía.
Von Wernich fue colaborador y confesor
del fallecido ex general Ramón Camps, jefe de la policía bonaerense durante
el régimen militar y una de las figuras emblemáticas
de la llamada "guerra sucia".
Está acusado de utilizar su posición para ganar
la confianza de los prisioneros y luego pasar información
a las fuerzas de seguridad. Testigos afirman que presenció varias
sesiones de tortura en las que decía a los uniformados que
estaban haciendo el "trabajo de Dios".
"Tenía una tarea importantísima en los centros
clandestinos de detención", dijo Carlos Zaidman, sobreviviente
y querellante en el juicio.
"Nos consta por testimonios de compañeros que no sólo
trataba de obtener declaraciones de las personas en cautiverio,
sino que también participó en sesiones de torturas,
secuestros y hasta asesinatos".
Testimonios
Está previsto que en el juicio, que durará hasta
mediados de septiembre, declaren más de 120 personas, entre
ellos sobrevivientes de los centros de detención y familiares
de desaparecidos.
Además darán su testimonio el Premio Nobel de la
Paz Adolfo Pérez Esquivel, la ex ministra de Desarrollo
Social Graciela Fernández Meijide y el cónsul argentino
en Nueva York, Héctor Timerman, entre otros.
Von Wernich había eludido a la justicia durante años
porque lo protegían las llamadas leyes del perdón
aprobadas por gobiernos democráticos y derogadas durante
la administración de Néstor Kirchner.
El ex capellán trabajaba en Chile bajo el nombre falso
de Christian González, pero las autoridades argentina lo
ubicaron y arrestaron hace cuatro años gracias a una investigación
del periodista Hernán Brienza.
En una pausa durante la primera audiencia,
Brienza habló con
BBC Mundo.
"Es la primera vez en la historia argentina
que se juzga a un sacerdote por crímenes de lesa humanidad
y específicamente
por la figura de genocidio", comentó el periodista
acerca de la importancia del proceso.
¿Iglesia cómplice?
Entre los asistentes, madres de la Plaza de Mayo.
Según los observadores, el caso Von Wernich ha colocado
en el centro del debate el cuestionado rol de la jerarquía
eclesiástica y el vicariato castrense durante el gobierno
militar.
La Iglesia Católica no se ha pronunciado
sobre el proceso contra el sacerdote.
El juicio tiene lugar en la ciudad de La Plata,
capital de la provincia de Buenos Aires, en el mismo juzgado
donde el ex jefe policial Miguel Etchecolatz fue sentenciado
a reclusión
perpetua el año pasado.
Poco antes de conocerse la condena de Etchecolatz
desapareció un
testigo clave en su causa, Jorge Julio López, de 77 años,
cuyo paradero aún se desconoce.
Con este episodio parecieron regresar a Argentina
los métodos
más inhumanos de la "guerra sucia". De hecho,
López es considerado el primer desaparecido en tiempos de
democracia.
Como el juicio a Von Wernich es el primero
contra un acusado de violaciones de los derechos humanos desde
la desaparición
de López, hay testigos que temen por su seguridad.
"Yo creo que el Estado está tratando de evitar una
crisis como la que se produjo con López. Está muy
enfocado en que no haya problemas con ninguno de los participantes
en este caso. Esperemos que lo logre", dijo Hernán
Brienza a BBC Mundo.
Grupos de derechos humanos calculan que unas 30.000 personas desaparecieron
y fueron asesinadas durante el gobierno de facto en Argentina.
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_6275000/6275904.stm
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