Gobierno de Raúl Castro confisca libro de bloguera cubana

En su twitter, Yoani Sánchez cuenta hoy que su libro publicado en el exterior "Cuba Libre, vivir y escribir en La Habana" fue confiscado en DHL. Se lo habían mandado desde Argentina y ahora hace un llamado a solidarizar con ella.

LA HABANA, 26 de marzo.-"Estoy muy molesta: me han confiscado en DHL en La Habana un paquete con mi libro Cuba Libre que me habian enviado desde Argentina", escribe en su twitter de hoy. Y agrega: "Google no quiere seguir prestándose para la censura en China, pero DHL mantiene su complicidad con la censura del correo en Cuba. Adios a la ética corporativa: las empresas como DHL asumen los filtros ideológicos con tal de permanecer en determinados paises".

La bloguera hace un llamado a solidarizar con ella: "Si alguien quiere quejarse en DHL sobre mi paquete, pueden llamar al +5372041876 ext. 120 el numero del paquete 7372171612".

Premiada y leída en todo el mundo, en solo tres años Yoani Sánchez se convirtió a través de su blog Generación Y en la voz de los jóvenes que nacieron en Cuba en los años setenta y ochenta y se encuentran encerrados en una utopía que no les pertenece. Creado en 2007, el blog fue censurado en Cuba desde 2008 pero logró sobrevivir y seguir creciendo, y hoy está traducido a diecisiete lenguas y tiene 14 millones de entradas por mes. Recibió numerosos premios internacionales y su autora fue seleccionada por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo.

Cuba virtual rescata en forma de libro el itinerario virtual de Generación Y a través de reveladores textos y fotos, muchas de ellas tomadas por la propia Sánchez, que retratan la Cuba de hoy.

 

DHL o cómo se apoya a la censura

Con este título, Yoani Sánchez escribe en su blog Generación Y: "Hace un par de años fui a la oficina de DHL en Miramar para enviar unos videos familiares a unos amigos en España. La empleada me miró como si pretendiera trasladar a otra galaxia una molécula de oxígeno. Sin siquiera tocar el casete MiniDV, me dijo que la filial habanera sólo aceptaba transportar modelos VHS. Pensé que se trataba de una cuestión de tamaño, pero la explicación de ella fue más sorprendente: “Es que nuestras máquinas para visualizar el contenido sólo leen casetes grandes”. Ante mi insistencia, la mujer sospechó que en lugar del rostro sonriente de mi hijo, yo quería remitir “propaganda enemiga” al extranjero.

Regresé frustrada a casa –adonde nunca me llega correo regular– y pasado un tiempo estuve otra vez necesitada de los servicios de esta empresa alemana. Ante la imposibilidad de viajar a Chile para presentar mi libro Cuba Libre, la editorial me remitió, hace pocos días, diez ejemplares en un sobre con la palabra “express”. Ni las numerosas llamadas telefónicas a la oficina de la calle 26 esquina 1ra, ni mi presencia allí, han logrado que me entreguen lo que es mío. “Su paquete ha sido confiscado” me han dicho hoy en la mañana, aunque en realidad debieran haber sido más honestos y confesarme “Su paquete ha sido robado”. Aunque se trata de los mismos textos que, sin echar mano de la violencia verbal, he ido publicando en la Web desde hace tres años, los censores de la aduana lo han tramitado como si fuera un manual para fabricar cocteles Molotov.

Ahora que los titulares de todo el mundo cuentan el fin del contubernio entre Google y la censura china, las empresas extranjeras radicadas en Cuba siguen obedeciendo los filtros ideológicos impuestos desde el gobierno. Con sus aires de eficiencia, su tradición de inmediatez y sus frases al estilo de “Keep an eye on your package”, DHL ha aceptado una tabula política para medir a sus clientes. No hacerlo le valdría la expulsión del país y la consiguiente pérdida económica, de ahí que pasen por alto la inviolabilidad del correo y miren hacia otro lado cuando alguien demanda que le devuelvan lo que le pertenece. Los colores rojo y amarillo de su identidad corporativa nunca me habían parecido tan estridentes. Al mirarlos hoy siento que en lugar de celeridad y eficacia nos están advirtiendo: “¡Cuidado! Ni siquiera entre nosotros tu correspondencia está segura”.

 

 

http://www.terra.cl/noticias/libros/index.cfm?id_cat=3153&id_reg=1381109