La archivista, periodista e investigadora feminista queer Mabel Bellucci lanzó en La Plata la tercera edición de Orgullo. Una biografía política de Carlos Jáuregui, y nos impulsó a pensar nuestra actualidad desde una figura entrañable. La presentación se realizó el jueves 2 de septiembre en el Museo de Arte y Memoria y contó con los comentarios de una mesa de activistas políticos y feministas: Celina Rodríguez, Christian Torno, Eva Navarro Martínez y Pedro Tello. En ese marco, la autora destacó el origen platense de Carlos Jáuregui, y su paso por la Universidad Nacional de La Plata. Allí, en 1979 egresó como profesor de enseñanza media, especial y superior en Historia de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación especializándose en Historia Medieval.
Los datos biográficos aportados por “Orgullo…” dicen, además, que Carlos Jáuregui nació en 1957 y falleció de SIDA en Buenos Aires el 20 de agosto de 1996 a los 38 años. Fue el primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), entre 1984 y 1987, y organizó, en 1992, la primera Marcha del Orgullo Gay Lésbico en Buenos Aires. En 1991 fundó la Agrupación Gays por los Derechos Civiles (Gays DC). El libro de Bellucci y el intercambio que propuso en La Plata, nos invita a desentrañar su activismo y a ponderar la figura de Jáuregui más allá de las apariciones en programas televisivos de la tarde en los tempranos 90, de las anécdotas fragmentadas y del recordatorio fugaz de la estación de subte que lleva su nombre.
“Orgullo…” es producto de un trabajo sistemático de archivos que la autora realizó en el marco del Programa de Sexo y Revolución del CeDinCi- UNSAM. Al respecto, Bellucci reconoce a las instituciones que solidariamente abrieron sus archivos, en particular, el Programa de Sexo y Revolución del CeDinCi- UNSAM y la revista en formato digital Moléculas Malucas. Memorias fuera del margen, una experiencia política de rescate de memorias y archivos de la comunidad. La primera edición fue realizada por Emecé en 2010, la segunda en 2020 por Final Abierto, y ahora acaba de salir esta tercera: “Cada edición es prácticamente una reescritura”, explica Bellucci. “Y esto es así porque en cada oportunidad se van incorporando nuevos archivos, nuevos testimonios y temáticas que anteriormente no fueron pensadas por mí”, agrega.
La corta vida de Jáuregui presenta una riqueza vasta para contar los derroteros de los activismos LGTTB (que en esos momentos eran las minorías sexuales), pero también las luchas por los Derechos Humanos, y de las izquierdas anticapitalistas. Esta biografía política invita a situar las conquistas presentes bajo la perspectiva histórica de una memoria de dolor compartido: la persecución y la violencia institucional ejercidas mediante los edictos policiales y la Ley de Averiguación de Antecedentes, instrumentos que habilitaban allanamientos, razias y detenciones arbitrarias con los que la policía perseguía y reprimía a las minorías sexuales.
Algunos de los interrogantes que circularon durante la presentación fueron ¿Cuál es la singularidad de una persona que siempre se pensó en colectivo?, ¿por qué la construcción de comunidad atravesó toda su vida y dotó de un sentido a su muerte?, ¿sería posible la existencia de un movimiento LGTTB como el argentino, siempre en relación con los DDHH, los feminismos, el lesbianismo, el travestismo y las luchas populares, sin las alianzas que armaba Carlos con los movimientos sociales de aquel contexto histórico de Carlos? Sin lugar a dudas, el libro de Bellucci nos aporta elementos claves para pensar su gravitación política en su época y en lo se reveló años más tarde.
“Algo que hacía Carlos era constituir una comunidad” dice la autora. “Lo difícil que es constituir una comunidad, no es un grupito. Grupitos armamos todo el mundo, pero apostó a constituir una comunidad con todas las tensiones que implicaba, justamente porque provenían de distintos sectores sociales, como eran las travestis y trans, a diferencia de los gays y las lesbianas que en su mayoría eran citadinos, profesionales o universitarios”, reconoce Mabel. A su vez, destaca su mirada articulada de clase, de etnia, de sexualidad y la relación que construyó durante los inicios de su activismo con las Madres de Plaza de Mayo. A lo largo de las exposiciones se destacó que figuras como la de Jáuregui, junto también con las de Nora Cortiñas, Dora Coledesky, Lohana Berkins, dan cuenta de contiendas interconectadas, complejas.
En el marco de la presentación platense, el libro dialogó con la actualidad de los activismos, en un momento de ofensiva conservadora y odiante. En ese sentido, desde el público, uno de los asistentes preguntó “Los derechos que ganamos están en riesgo, entonces, ¿sólo nos queda defendernos?”. Es allí cuando Bellucci tomó la palabra para rescatar el optimismo y la visión de futuro que Jáuregui levantó como bandera incansable. “Yo tomo una frase de él que es la última de su discurso en la primera Marcha del Orgullo Gay Lésbico en 1992, que dice: “Esta vez fuimos 30. El año próximo vamos a hacer 100. Después 1000 y después 100 000 y después vamos a venir todos los años”. ¿Te das cuenta la cabeza que tenía? Sí, fue un visionario. Siempre pensaba a futuro. ¿Quién podía premeditar que una marcha que no eran más de 50 personas iba a terminar como él lo estaba anticipando?”. En sintonía, en la mesa se valoraron las movilizaciones actuales del Orgullo Antifascista y Antirracista, las marchas “Mostri” en La Plata, entre otras experiencias. Iniciativas que dan cuenta una creatividad política, heredera de aquella que caracterizó como pulsión urgente al fundador de la CHA.
*Las citas textuales de la Mabel Bellucci fueron extractadas de la Entrevista realizada por Radionauta FM de La Plata el 1-9-26.
**Referencia completa del libro: Bellucci, Mabel (2026) Orgullo. Una biografía política de Carlos Jáuregui. Buenos Aires: Marea.