Marea Editorial

Hebe

Hebe

Autor: Uli­ses Gorini

Género: bio­gra­fía

Otra obra del autor: La rebe­lión de las Madres; La otra lucha; La ven­ganza y otros rela­tos; Los cami­nos de la vida Edi­to­rial: Marea, $ 22.500

El perio­dista y escri­tor Uli­ses Gorini –tam­bién abo­gado– agrega a la saga de libros de no fic­ción ya publi­ca­dos sobre las Madres de Plaza de Mayo una bio­gra­fía de la diri­gente más icó­nica y con­tro­ver­tida (y la más famosa) del movi­miento de dere­chos huma­nos en Argen­tina. Pre­si­denta de la aso­cia­ción Madres de Plaza de Mayo desde 1979 hasta su muerte, en 2022 (poco antes de cum­plir 93 años), la figura de Hebe Pas­tor de Bona­fini, tal como la aborda Gorini, no sería posi­ble men­su­rarla sin con­si­de­rar quién fue ella hasta el secues­tro y desa­pa­ri­ción de sus dos hijos (uno en febrero y otro en diciem­bre de 1977) y de su nuera (en 1978). Dicho de otra manera, Kika, una correcta ama de casa y madre de fami­lia, obe­diente del sen­tido común y de la ideo­lo­gía patriar­cal, no tiene nada que ver con Hebe, la fogosa acti­vista, pero esta (y podría decirse que de forma cre­ciente), a la inversa, alberga mucho de ella.

Más toda­vía, de esta dupli­ci­dad la estra­te­gia his­to­rio­grá­fica de Gorini, que no es neu­tral ante el mate­rial polí­tico que trata, hace el prin­ci­pio her­me­néu­tico de la bio­gra­fía. O, mejor dicho, de la idio­sin­cra­sia de Hebe de Bona­fini. De ahí (y eso explica la refe­ren­cia a Bio­gra­fía de Tadeo Isi­doro Cruz, de Bor­ges, un relato que rein­ter­preta el Mar­tín Fie­rro, en la intro­duc­ción) el con­cepto de rebe­lión ple­beya que define, y de algún modo redime, la lucha polí­tica empren­dida por una mujer sim­ple –Kika– que, ante todo, se siente madre. El ple­be­yismo, por lo tanto, y la con­di­ción de la mater­ni­dad, en abso­luta cons­ti­tu­tiva (y de muchas mane­ras: bio­ló­gica, social, psí­quica, afec­tiva), reco­rre en fili­grana la con­ver­sión de Kika en Hebe durante la dic­ta­dura, la intran­si­gen­cia en el regreso de la demo­cra­cia, su radi­ca­li­za­ción izquier­dista –en nom­bre de sus hijos– luego del derrumbe sovié­tico, el giro hacia el kirch­ne­rismo, la adop­ción como “hijo” (a un alto pre­cio) de Ser­gio Scho­klen­der y la estafa (polí­tica, moral, admi­nis­tra­tiva) de Sue­ños Com­par­ti­dos, la per­se­cu­ción polí­tica, la deuda millo­na­ria del Ins­ti­tuto Uni­ver­si­ta­rio de las

Kika, una correcta ama de casa y madre de fami­lia, obe­diente del sen­tido común y de la ideo­lo­gía patriar­cal, no tiene nada que ver con Hebe, la fogosa acti­vista

Madres (en 2023 decla­rada uni­ver­si­dad), la agu­di­za­ción de enfer­me­da­des cró­ni­cas, el des­pres­ti­gio final.

Todos esos epi­so­dios y vira­jes, por otro lado, no solo se expli­can en el tra­bajo de Gorini por la dia­léc­tica Kikahebe, sino tam­bién –y por eso tiende a des­viarse hacia una his­to­ria de la izquierda y de los movi­mien­tos popu­la­res en la Argen­tina– por los acon­te­ci­mien­tos polí­ti­cos y socia­les, tan­tos loca­les y de la región (el zapa­tismo, Chá­vez, Fidel) como mun­dia­les (en espe­cial, el colapso sovié­tico). En cual­quier caso, es esa com­bi­na­ción de ple­be­yismo y con­texto polí­tico-social, indi­so­cia­bles hasta cierto punto, que orien­tan la bio­gra­fía, más que a una rei­vin­di­ca­ción de Hebe de Bona­fini, hacia una com­pren­sión crí­tica de cómo Kika, con todas sus limi­ta­cio­nes, se rebeló como madre de Plaza de Mayo con­tra los pode­ro­sos a favor de un mundo dife­rente, sin con­se­guirlo.