"Fenómenos como el de Milei, Bolsonaro o Trump son hijos de una crisis económica, social y política, y en las crisis lo que tiende a pasar es el sentimiento de pérdida de estatus social en las clases medias que ven caer su nivel de vida. Ese sentimiento de privación y de pérdida de estatus es un activador de la política fascista", sostiene Ariel Goldstein, doctor en Ciencias Sociales de la UBA e investigador en el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe del Conicet. Goldstein explica así una de las causas del avance de las extremas derechas en países de occidente, donde la "anomia social, la falta de horizonte y destino común" fruto de un desequilibrio sistémico del capitalismo agudizado por la pandemia lleva al crecimiento de alternativas "mesiánicas y autoritarias" que prometen respuestas de forma "refundacional".
¿Cómo funcionan estos grupos? ¿Cuál es su relación con la religión? ¿Qué rol cumplen los fanáticos, los oportunistas, el líder y aquellos que lo rodean? ¿Cuáles son sus vínculos internacionales? ¿Qué papel tienen las teorías conspirativas y los “microemprendedores” políticos?, son algunos de los interrogantes analizados por Goldstein en su nuevo libro La cuarta ola. Líderes, fanáticos y oportunistas en la nueva era de la extrema derecha, recientemente publicado por editorial Marea. En diálogo con Pagina/12, el sociólogo especializado en el estudio de las extremas derechas explica las condiciones globales que favorecieron la irrupción de un movimiento que viene investigando desde 2019 y su anclaje en la Argentina de Javier Milei.