El sábado 18 de octubre, en la Casa Cultural Popular Ana y Rosa, se realizó una nueva jornada del ciclo de charlas Vislumbrar un Futuro Colectivo, donde Sergio Maldonado presentó su libro Olvidar es imposible. Santiago, mi hermano, publicado por Marea Editorial.
La obra reconstruye los 78 días de búsqueda de su hermano Santiago Maldonado, desaparecido en 2017 tras un operativo de Gendarmería en la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia, y el recorrido personal y colectivo en la lucha por verdad y justicia.
Durante la actividad, Natalia Correa abrió la charla recordando el legado de las Madres de Plaza de Mayo Ana y Rosa, quienes dan nombre a la casa cultural: “Nos enseñaron a no bajar los brazos y a construir espacios de encuentro para mantener viva la memoria”.
En su intervención, Sergio Maldonado repasó el contenido del libro y reflexionó sobre la continuidad de la violencia estatal en democracia Luego, reflexionó sobre el presente político y la impunidad que sigue amparando a los responsables de la desaparición y muerte de su hermano.
«Lamentablemente, en democracia son varios los desaparecidos y desaparecidas. Santiago estaba en el lugar que quería estar, con la gente que quería estar. Nadie está exento de que le pase algo similar», expresó.
También denunció la continuidad de las políticas represivas del Estado y la complicidad de los grandes medios de comunicación: «Todo lo que decían Clarín, La Nación o Infobae terminaba en el expediente judicial. La causa de Santiago fue escrita al ritmo de las operaciones mediáticas».
La charla se desarrolló en un contexto especialmente sensible: el Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, incluyó recientemente a varios integrantes de la comunidad Lafken Winkul Mapu en el Registro de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo.
Entre las personas afectadas se encuentran María Isabel Nahuel, tía de Rafael Nahuel —asesinado por Prefectura en 2017—, Gonzalo Coña, Joana Colhuan, Matías Santana y Facundo Jones Huala, actualmente detenido en Rawson.
Maldonado repudió esta decisión y advirtió sobre su gravedad institucional: «Hoy no hace falta desaparecer a nadie; alcanza con armarte una causa o cerrarte la cuenta en el banco. Eso ya te deja fuera del sistema. Se busca legalizar lo que en 2017 era ilegal».
El autor también vinculó estas políticas con una práctica sistemática de persecución a quienes defienden los territorios y los derechos humanos: «A Santiago lo persiguieron con la Ley Antiterrorista, y hoy vuelven a usarla contra los mapuches. Es la misma lógica del enemigo interno. Antes te desaparecían; ahora te criminalizan».
También denunció la persecución política y mediática que continúa sufriendo su familia, y anticipó nuevas maniobras judiciales destinadas a hostigarlo: «Ya empezaron hace dos días con acusaciones de que inventé la desaparición forzada de Santiago. Sé que la semana que viene va a salir algo en la causa. Todos los años, antes de las elecciones, hacen lo mismo: instalan el tema para perseguirme y reabrir la discusión con la Ley Antiterrorista y los mapuches».
En el cierre, Maldonado insistió en la necesidad de nombrar las cosas por su nombre: «No hablamos de violencia institucional, hablamos de violencia estatal. Porque cuando el Estado encubre, persigue o mata, no es un exceso: es una decisión política».
Con Olvidar es imposible, Sergio Maldonado busca no solo reconstruir una historia personal y familiar, sino mantener vivo un reclamo que interpela a toda la sociedad: la memoria como resistencia frente a la impunidad y la criminalización de la protesta social.