Su vida cotidiana, sus vínculos personales y la manera en que construyó una identidad que trascendió el automovilismo. Morosi, con años de investigación y entrevistas, ofrece un relato que combina rigor histórico con narrativa ágil. Alejado de otras biografías como la del mismo Fangio, la de Giambertone o la de Prenz, existe un punto que vale recalcar: cuando un libro de estas características aparece en sociedad se los tilda de «biografías oficiales» o «biografías no autorizadas».
En este caso, Pablo contrastó fuentes para que cada afirmación tenga un sostén documental pocas veces visto en obras de este estilo. Y ése, es uno de los puntos fuertes que sostienen el relato. El libro no se limita a repasar las cinco coronas mundiales del piloto argentino, sino que se detiene en los silencios, las decisiones y las contradicciones que marcaron su trayectoria.
En declaraciones a la web Pitlane Motor, el propio autor del libro destacó que su objetivo fue que los lectores puedan “descubrir la cuestión humana de una figura que se construyó como una leyenda que está llena de historias. Muchas son incomprobables pero la idea es destacar el recorrido de su vida, las cosas que le fueron pasando para llegar al lugar donde llegó”«.
«Para Morosi, el desafío era mostrar cómo Fangio se convirtió en símbolo nacional y global sin perder su esencia de hombre sencillo de Balcarce». Por otro lado, tambien ha hablado sobre como fue el comienzo del libro. «Bueno, yo tenía alguna idea respecto de cuestiones de Fangio que no habían sido debidamente contadas».
«Siempre lo pensaba desde el punto de vista del periodismo deportivo y de un ídolo que no quiere hablar de determinadas cosas, en general, el periodista deportivo prefiere no poner en riesgo esa fuente y tampoco hablar de esas cuestiones. Yo empecé con esa idea, de que había un montón de cosas que tenían que ver con esa persona y su personalidad que no se contaban«.
«Ese fue un poco el disparador, desde dónde mirar. Y cómo logra ser tan apreciado viniendo de espacios socioculturales muy diferentes a todo lo que significa el entorno de la F1». El libro de Morosi se inscribe en una tradición de biografías que buscan humanizar a los ídolos deportivos.
En este caso, Fangio aparece no sólo como el “Quíntuple”, sino como un hombre que supo construir un legado que aún hoy inspira. La publicación invita a leer la historia del automovilismo argentino desde una perspectiva más íntima, donde la figura del piloto se entrelaza con la del ciudadano y el mito con la persona.